22 de mayo de 2018

Diario del Huáscar sobre Iquique

Diario de Campaña del Huáscar

Este Diario de Campaña del Huáscar era redactado por Jorge Velarde, indicando todo lo ocurrido cada día. Lo último que escribió fue del día 20 de mayo de 1879, pues fallecería al día siguiente en el combate de Iquique.

Miguel Grau, comandante del Huáscar, encargó que continuase con la tarea de seguir redactando el Diario de Campaña, al teniente 1° Pedro Gárezon.

Al caer el Huáscar en el combate de Angamos, este documento pasó a manos de los chilenos, quienes en algún momento añadieron algunas palabras al texto original (está entre paréntesis y resaltado en la imagen).

Transcribo el texto de la imagen para saber que fue lo añadido:
"no hubo necesidad de repetirla; pues toda la tripulación de los botes se había lanzado a salvar a los náufragos que ya no eran enemigos. (Y sin embargo se nos hizo fuego estando en el agua)
Media hora después estaban a bordo sesenta y dos náufragos, los que al llegar a la cubierta dieron un grito de ¡viva el Perú!(mentira) Todos estaban completamente desnudos (mentira) excepto dos o tres que conservaban la camisa. Se les colocó á los"

Este Diario no era conocido en Perú, fue publicado originalmente en la "Revista Chilena de Historia y Geografía" de 1913, como el "Diario de Campaña de Jorge Velarde" con comentarios de Ismael Gajardo. Años después en 1984 se publica en Perú “Diario de la Campaña Naval escrito a bordo del Huáscar” un estudio preliminar realizado por Guillermo Ugarte Chamorro.

Hecha esta explicación, paso a transcribir todo lo que consigna el diario como ocurrido el 21 de mayo:

DÍA MIÉRCOLES 21 DE MAYO DE 1879

"8 h. p. m.
Me hice cargo de este Diario de orden del señor Comandante General de la 1.° División, don Miguel Grau, por haber muerto en combate y cumpliendo con su deber, el Teniente 2° graduado don Jorge F. Velarde,—Pedro Gárezon.

DEL MARTES 20 AL MIERCOLES 21

Seguimos navegando con rumbo a Pisagua, y la Independencia por la aleta de estribor. Las luces de Pisagua se avistaron a las 3 h. 50 m. (a.m.), se gobernó en demanda del fondeadero, y a las 4 h, 20 m. nos aguantamos sobre la máquina, y toda la tripulación en sus puestos. Se arrió la chalupa y fué en comisión el Capitán de Fragata graduado don Melitón Carvajal. A su regreso se izó la chalupa y nos pusimos en movimiento franqueándonos del puerto. A las 4 h. 50 m. (a.m.) se quemó una luz de bengala por estribor para que la Independencia siguiera en convoy con rumbo a Iquique.

Continuamos así navegando hasta las 6 h. 50 m. teniendo a la Independencia por la aleta de estribor y a dos millas de distancia cuando se avistaron tres buques en el puerto, que reconocidos momentos después resultaron ser los buques chilenos: corbeta Esmeralda, cañonera Covadonga y transporte Lamar con sus máquinas encendidas y en són de combate.

A las 7 h. 3 m. (a.m.) se tocó a bordo generala y se le hicieron señales a la Independencia: "zafarrancho de combate".

Estábamos a una milla de la boca del Puerto a las 8 h. (a.m.) cuando salía con rumbo al S. y muy pegado a la costa el transporte Lamar, tenía izado el pabellón norteamericano y escapaba con su máquina funcionando a toda fuerza. La fragata Independencia le hizo varios disparos; siguió con su pabellón izado y siempre escapando hasta perderse de vista.

En este estado, el Huáscar viró su torre a estribor y principió el combate con la Esmeralda. La Independencia pasó por nuestra proa a cortarle la salida a la Covadonga, que iba también de fuga y recortando la costa del Sur: eran las 8 h. 30 m. (a.m.).

La Esmeralda permaneció en el Puerto aproximándose mucho a la costa del Norte, y notando el Sr. Comandante General que las punterías no podían hacerse bien por la marejada del S.O. y por no destruir la Población y estar resguardada la Esmeralda por una linea de torpedos, según aviso del Capitán del Puerto y de Corbeta don Salomé Porras que estuvo a bordo desde el principio del combate. Se resolvió entrar por la costa del Sur, muy pegado a la isla para atacar con el espolón; pero como la Esmeralda salía entonces por la parte del Norte y siempre muy próxima a tierra, se gobernó sobre ella directamente.

En dos ocasiones escapó el espolonazo: en la primera, presentando la aleta, y en la segunda la proa; de manera que no le hizo gran efecto el choque del espolón. El combate se hizo recio con el fuego de fusilería y ametralladora de ambos buques; con bombas de mano el buque enemigo, y estando los dos atracados por el costado de babor. Finalmente, dispuestos los cañones de la torre para dispararlos lo más cerca posible del buque enemigo y embistiendo por tercera vez a toda fuerza con el espolón, el disparo de los cañones y el golpe del espolón dado en el centro de su costado sumergieron casi simultáneamente al buque enemigo. Había terminado el combate, eran las 12 h. 10 m. (p.m.), después de 3 h. 40 m. de una tenaz resistencia de la corbeta Esmeralda.

Terminado el combate del Huáscar, por haberse sumergido la Esmeralda, se mandaron arriar todas las embarcaciones desde el momento que principió a sumergirse el mencionado buque. Esta orden fué cumplida con tanta presteza que no hubo necesidad de repetirla; pues toda la tripulación de los botes se había lanzado a salvar a los náufragos que ya no eran enemigos.

Media hora después estaban a bordo sesenta y dos náufragos, los que al llegar a la cubierta dieron un grito de ¡viva el Perú! Todos estaban completamente desnudos, excepto dos o tres que conservaban la camisa. Se les colocó a los oficiales en la cámara, y a la marinería debajo de la toldilla de popa, tomándose las precauciones del caso y proporcionándoles a la vez a la oficialidad y marinería ropa de la oficialidad y marinería de a bordo...

(Hace relación de sobrevivientes rescatados, y lista de bajas peruanas)

La fragata Independencia continuaba haciéndole fuego a la Covadonga, que navegaba a toda fuerza recortando la costa del Sur y tan pegada a tierra que parecía que por momentos se iba a varar. Hubo un momento en que la Covadonga se alejó de tierra pasando por la proa de la Independencia y ésta, en circunstancias tan convenientes, trató de darle un espolonazo por el costado de estribor, y estando su espolón a 50 brazas de la Covadonga chocó la Independencia en una roca (no marcada en los planos), destrozándole los fondos y perdiéndose totalmente el buque

A las 4. p. m, se mandó arriar una falúa para conducir a tierra el cadáver del valiente Teniente 2.° don Jorge F. Velarde y de los muertos y heridos de la Esmeralda que se encontraban a bordo. Diez minutos después zarpamos del puerto de Iquique, con rumbo al Sur en persecución de la Covadonga hasta las 4h. 45 m. p.m. que estando a diez o doce millas de ella y el sol próximo al ocaso, el señor Comandante juzgando más oportuno dar socorro a la Independencia, que estaba varada a dos millas de tierra y cerca de Punta Gruesa, gobernó en demanda de ella. Al acercarnos, se notó que el agua cubría su batería, se arrió una embarcación donde fué el 2.° Comandante, Capitán de navío graduado, y un oficial a recoger al señor Comandante, Capitán de navío don Juan G. Moore y los oficiales y tripulantes que lo acompañaban.

A las 5 h. 30 p. m. se le hicieron señales; "Incendiar el buque", y fué cumplida inmediatamente. Una vez todos a bordo e incendiada la Independencia, se gobernó en demanda del puerto de Iquique donde nos amarramos a la boya y permanecimos haciendo carbón y con la máquina lista hasta las 8 h. p. m. que se dejó el fondeadero gobernándose al Oeste.

Permaneció el buque aguantado fuera del puerto toda la noche hasta las 2 h. a.m. que se hizo rumbo sobre Pisagua. El Chalaco se avistó a las 6 h. frente al puerto de Pisagua, se le hicieron señales para que siguiera las aguas. Se gobernó en demanda del fondeadero y a las 9 h. p.m. (1) nos amarramos a la boya teniendo al Chalaco por el costado de estribor..."

(1) 9h a.m., del día 22 de mayo

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Saludos
Jonatan Saona

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